A todos nos cuesta aceptar la partida de nuestro ser más amado, aquel que jamás te miró mal, y estuvo siempre a tu lado. Sí, el no pertenece a la raza humana, pero YA ES PARTE DE TU VIDA. Sí, nos referimos a tu perro, tu gran compañero de vida .
Es un hecho que los perros viven menos que las personas; por lo que es necesario asimilar cuando tienen que partir de este mundo.
Existen algunas señales que te harán distinguir cuando su partida se al cielo se aproxima. Muchas veces es su ritmo cardiaco el que disminuye, su respiración se hace más lenta, su nariz ya no se humedece como antes; sin embargo aquí hay más señales a detalle.
Apatía y comportamiento fuera de lo normal
Es muy cierto que con el paso de los años, tu perro va perdiendo el interés por salir a pasear, por andar de juguetón cómo solía hacerlo. Pero es muy fácil distinguir el cambio cuando su ciclo de sueño se altera, porque empieza a hacer pipí en lugares en donde no solía hacerlo, se desorienta y muestra cierta depresión.
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Sus signos vitales están fuera de control
Cuando tu perro esta a punto de fallecer, suele tener los signos vitales muy alterados; ya sea por debajo de lo normal o muy altos los rangos normales son:
Temperatura cardiaca:
Misma que va de entre 60 a 180 latidos por minuto si es menor a 60 se le denomina braquicardia y si está por encima de los 180 taquicardia
La frecuencia respiratoria debe ser de 10 a 30 respiraciones por minuto, si sobrepasa este rango se denomina taquipnea y si baja de esta frecuencia bradipnea. Sucede por la falta de oxígeno en el cerebro y esto les causaría la muerte de inmediato.
Presión arterial:
Como en los seres humanos, ellos también tienen la misma denominación para su flujo sanguíneo. La sistólica va de 100 a 160 mm de Hg y la diastólica de 60 a 90 mm de Hg. La hipertensión le puede provocar a la vez problemas renales y del corazón.
Relleno capilar sangíneo:
Si este es inferior a los dos segundos, es mal signo. Se puede comprobar apretando sus encías y calculando el tiempo en que regresa a su color rosado normal. Si toma un tono pálido o azul, puede tratarse de problemas con el corazón.
No quiere beber ni comer nada
Si tu perrito se encuentra en una sola posición, no se mueve para nada y lo notas débil o sin fuerza, puede ser que esté sufriendo por sus últimas horas. Y aunque sea muy doloroso asumirlo, es importante tomar las medidas necesarias para evitar que tu fiel amigo siga padeciendo.
Aunque duela mucho, es mejor que recurras a tu veterinario de confianza, él podrá darte una mejor asesoría y al final orientarte para tomar la mejor decisión.
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Con información de medios
Por Redacción Digital El Heraldo de México
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