ALBERTO BLANCO
Contemplar gran parte de los Valles Centrales, desde la zona arqueológica de Mitla, me hizo recordar la importancia de estos observatorios para nuestros antepasados.
He visitado en varias ocasiones la Tumba Número 7 de Monte Albán y su museo de sitio, sin embargo, en Atzompa existe un ambiente más natural, pues es un sitio poco visitado, debido a la pandemia.
Y es que su apertura solamente fue unos meses antes de que se adoptaran las primeras medidas anti Covid19, por ello es importante estar en el lugar.
Confieso que estuve incluso antes de que se abriera oficialmente, debido a que recorrí la zona en bicicleta y también a pie.
Tengo pendiente visitar sitios como la Bocana del Río Copalita o Lambityeco.
Sin embargo, como muchos oaxaqueños estuve hace algunos años en Dainzú, también visité Guiengola.
Estos sitios arqueológicos de Oaxaca, tengo entendido que son casi una docena, tienen cada vez más visitantes, un 80 por ciento de ellos connacionales que vienen a conocer sitios sagrados, con un culto milenario a la vida, a la muerte y a la naturaleza.
La próxima vez que tenga una oportunidad disfrute de las zonas arqueológicas de Oaxaca y le aseguro que se divertirá si va más allá de la zona arqueológica de Monte Albán.