HÉCTOR MORENO
Para Lidia Miguel, visitante de Querétaro, su definición de Oaxaca incluye un guiso de hongos en Capulálpam de Méndez; empanadas de amarillo en Huautla de Jiménez; pan con chocolate en San Pablo Villa de Mitla y tlayudas con tasajo en San Pedro y San Pablo Teposcolula.
Al visitar Oaxaca para participar en las festividades previas a la Guelaguetza, dice que lo mejor que le pasó en la última semana es que los costos por turistear en Oaxaca son inferiores a los de otros destinos culturales.
Y recomienda, a un mes de los Lunes del Cerro, recorrer los pueblos mágicos, aunque solamente menciona a cuatro.
«Voy a Juquila y a Mazunte después de la Guelaguetza», apunta luego de explicar que hará una memoria fotográfica de varios sitios de la entidad, incluyendo actividades culturales y de recreación en las ocho regiones.
Usted también disfrute de esta temporada de verano en cualquiera de los pueblos mágicos de Oaxaca.
La afluencia a estos sitios, a pesar de la pandemia, se mantuvo con las medidas sanitarias que implementó el sector salud.
Actualmente, con el apoyo de las autoridades del sector turístico, forma parte de la oferta a los visitantes nacionales y extranjeros.